
Hace algunos años que empecé a caminar de la mano de mi Señor, Él, que no se deja ganar en generosidad, me daría una gran lección de humildad, sencillez y sobretodo una clara visión de lo que sería mi ministerio.
Resumiéndoles:
Inicio el concierto: ¿ya está todo listo? Instrumentos, sonido, luces, cámara acción… “Buenas Noches Guayaquil”retumbaba la Plaza Colón con la voz de nuestro amigo y hermano Marco López, quién venía invitado por la Renovación Carismática de Jóvenes para un encuentro nacional, en ese tiempo yo formaba parte del equipo coordinador como responsable de la música.
El evento que fue muy bien organizado, con buen sonido, luces pantalla gigante, mientras mil jóvenes de todo el país coreaban las canciones, el corazón se me llenaba de gozo y Dios hablaba a mi vida, ¡PARA ESTO TE NECESITO!Wow!! yo me sentía en las nubes, muy amado por Dios y le agradecía por permitirme servirle de esta forma.
Cuando terminó el evento, se le agradeció a todos los auspiciantes organizadores y adivinen!!! Se olvidaron de este “productor, cargador de parlantes, coordinador, camarógrafo y director de eventos católicos” je, je, je, en ese momento se desvaneció toda mi alegría, se me fue la presencia del Señor y por mi cabeza pasaba todo el esfuerzo que me costó organizar este evento y como si fuera poco, todos se fueron a celebrar el éxito del encuentro sin mí!!Se pueden imaginar cómo me sentía!!. Sentado y solo con mucha rabia en mi corazón, Dios volvió a tocar la puerta diciéndome nuevamente:¡PARA ESTO TE NECESITO! Para que me sirvas en el silencio, para que seas sencillo y no esperes llevarte la gloria, Yo estoy contigo y con eso te basta. En ese momento lágrimas rodaban por mis mejillas y no lo puedo negar: me quede con la paz del Señor y al mismo tiempo con un resentimiento por la falta de reconocimiento.
Entendí que el Señor me preparaba para la misión en mi ministerio, pero no lo niego fue muy difícil negarme al reconocimiento, al aplauso, a la fama. Y esto me sigue pasando ahora a mayor escala y con mucho trabajo detrás de la producción, con la organización de conciertos con mucho profesionalismo, y al final se repite la historia je, je, je… NO SE ACUERDAN del que produce el evento, siempre se olvidan, pero ahora cuando me sucede: me río y le digo al Señor “No pierdes la oportunidad para recordarme para que me necesitas” El siempre será mi cable a tierra, bendito sea Dios.
Mientras en el mundo secular la falta de agradecimiento es causa hasta de demandas, para nosotros, es la oportunidad de crecer en sencillez y también para que Él sea único en llevarse la gloria.
Leyendo esta experiencia que me paso, te pregunto: ¿te ha sucedido o te sucede esto en tu ministerio? ¿Estás esperando un reconocimiento de las personas? Tómate unos minutos, sería importante que te lo respondas en tu intimidad con el Señor.
Si te ha sucedido, ¡Bienvenido! Ya formas parte del personal de Servicio… ja, ja, ja Nuestro ministerio es de gran bendición. Estoy seguro que a todos aquellos que no salimos al escenario, sino que nos quedamos detrás, trabajando y coordinando para que todo salga bien, tendremos un consuelo y reconocimiento mejor… porque será nuestro Padre Celestial el que nos va a agradecer con bendiciones por el trabajo del cual El precisa para llevar su Gloria a todos los que la necesitan.
pues me doy dos líneas para agradecerle a todos los productores, coordinadores, sonidistas y aaquellos que no se los ve, pero que sabemos que están ahí, a todos, gracias en el nombre del Señor, este agradecimiento fue una encomienda de Él.
Espero tus comentarios, un abrazo fuerte.
Jimmy H. Castro A.
Director General
Levántate Producciones
Guayaquil - Ecuador
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